La seguridad vehicular está ganando cada vez más espacio dentro de las decisiones de gasto de los conductores peruanos. Factores como el incremento de la inseguridad ciudadana, el riesgo de accidentes y una mayor conciencia sobre el mantenimiento preventivo están impulsando el interés por tecnologías y componentes orientados a proteger tanto a los ocupantes como al vehículo.
La tendencia también encuentra respaldo en las cifras. Según la Asociación Automotriz del Perú (AAP), el parque automotor nacional supera los 3 millones de vehículos y continúa creciendo cada año. A ello se suma el aumento de los delitos vinculados al robo de vehículos y autopartes, una problemática que ha llevado a más conductores a buscar mecanismos de protección y monitoreo para reducir riesgos patrimoniales. Ello está impulsando una mayor demanda de alarmas, sistemas de rastreo GPS, bloqueadores electrónicos, soluciones de iluminación y otros dispositivos enfocados en la prevención.
En ese contexto, Marcelo Vásquez, director comercial de Katherine Corp., estima que la inversión en soluciones de seguridad vehicular crecería hasta 20% durante 2026, impulsada por una mayor preocupación por robos, incidentes en carretera y la búsqueda de una conducción más segura.
“Observamos que los usuarios ya no buscan únicamente un producto puntual, sino soluciones integrales que les permitan conducir con mayor tranquilidad. La seguridad vehicular hoy abarca desde sistemas antirrobo hasta componentes relacionados con iluminación, visibilidad y desempeño, que también cumplen un papel importante en la prevención de incidentes”, explica Vásquez.