Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), durante 2024 el 10,8% de las viviendas ubicadas en zonas urbanas, y principales ciudades del país, fueron afectadas por robo o intento de robo. Si bien esta cifra representa una ligera disminución respecto al año anterior, los robos e intentos de intrusión en viviendas continúan generando una creciente preocupación entre los peruanos.
Por su parte, Prosegur Alarms reportó que en Lima Metropolitana, entre enero y agosto de 2025 se registró una reducción de los robos a domicilios y empresas en comparación con el mismo periodo de 2024. Los robos a domicilios disminuyeron en 23%, mientras que los robos a empresas bajaron en un 24%. En conjunto, ambos tipos de robos presentan una caída general del 24%, lo que sugiere una mejora en las condiciones de seguridad o una mayor efectividad de las acciones preventivas y policiales en la capital.
Aunque los robos, como los intentos de robo, en viviendas registraron descensos, la percepción de inseguridad sigue siendo alta, y los especialistas advierten que aún se requieren acciones sostenidas para consolidar esta tendencia a la baja.
Este panorama ha llevado a expertos en seguridad a advertir sobre la urgencia de implementar medidas preventivas más eficaces. Una de las más adoptadas en los últimos meses es la instalación de sistemas de alarma inteligentes y personalizados, diseñados para anticiparse a las nuevas modalidades delictivas.
“Ya no se trata solo de reaccionar ante un robo, sino de prevenirlo desde el primer indicio”, explica Gabriel Norkus, director General de Prosegur Alarms en Perú. “Hoy existen soluciones como las de monitoreo exterior o vigilancia inmediata que permiten alertar a la central receptora incluso antes de que se concrete una intrusión”, agregó.
En esta coyuntura Prosegur Alarms ha informado que la demanda por servicios de sistemas de alarmas monitoreados creció en un 16% en el año 2025.