Las billeteras digitales se han incorporado cada vez más a las operaciones financieras cotidianas. Permiten realizar pagos, transferir dinero y recibir fondos desde el celular, mientras que la expansión de nuevos servicios digitales amplía las alternativas disponibles para los usuarios. Esta tendencia también se refleja en el comercio electrónico: el 74% de las compras en línea en Perú se realiza desde dispositivos móviles, según el E-Commerce Data Library de PCMI,
Por su parte, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) señala que más del 70% de los adultos en el Perú ya tiene algún tipo de cuenta o billetera. Este crecimiento plantea también el reto de que los servicios financieros digitales sean accesibles, útiles y comprendidos por quienes los utilizan.
En este escenario, además de revisar las funcionalidades de una billetera, los usuarios pueden considerar quién ofrece el servicio, bajo qué marco opera y qué mecanismos tiene implementados para gestionar aspectos como la seguridad y la atención.
“Al elegir una billetera digital, es importante que el usuario conozca quién está detrás del servicio y qué respaldo tiene. Las funcionalidades son importantes, pero también lo son aspectos como la seguridad de la información y los canales disponibles para recibir atención”, explica Fernando Gonzales, Oficial de Seguridad de la Información (OSI) de Ligo.
¿Qué implica para el usuario? A continuación, el especialista de Ligo comenta algunos aspectos que pueden considerarse al elegir una billetera digital:
- Mayor claridad sobre el proveedor: conocer qué empresa ofrece el servicio permite identificar al responsable de la operación, así como los canales formales disponibles para consultas y reclamos.
- Un marco de supervisión: cuando una entidad se encuentra bajo supervisión de la SBS, debe cumplir las disposiciones y requerimientos que le resulten aplicables. Para el usuario, conocer este marco aporta información adicional al momento de evaluar una alternativa para realizar operaciones digitales.
- Gestión de la seguridad de la información: la regulación constituye una dimensión, pero la seguridad de la información requiere también procesos específicos para identificar y gestionar riesgos. En este aspecto, Ligo cuenta con la certificación ISO/IEC 27001:2022, estándar internacional para sistemas de gestión de seguridad de la información, que contempla la protección de la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información.