A pesar de ser uno de los métodos más precisos para detectar enfermedades, muchas personas aún muestran reticencia a realizarse una tomografía por temor a la radiación. De acuerdo con la Radiological Society of North America (RSNA), entre un 25% y 35% de los pacientes expresa preocupación por la exposición durante estos procedimientos, lo que puede llevarlos a postergar o rechazar el examen.
En ese contexto, Clínica SANNA El Golf incorporó el tomógrafo Revolution Frontier, una tecnología que permite reducir hasta en un 82% la dosis de radiación frente a equipos convencionales, de acuerdo a datos del fabricante GE Healthcare. El avance posibilita obtener imágenes de alta resolución en menos tiempo, favoreciendo diagnósticos más precisos y una mejor experiencia para el paciente.
“El desarrollo tecnológico en diagnóstico por imágenes apunta hoy a maximizar la precisión y minimizar los riesgos. Lograr estudios de alta calidad con menor radiación representa un cambio importante en la práctica médica”, comenta el Dr. Carlos Malca, jefe del servicio de radiología de SANNA.
El tomógrafo Revolution Frontier está especialmente diseñado para exámenes de alta complejidad, como los cardiovasculares, donde la exactitud es determinante para detectar anomalías en etapas tempranas. Su rapidez también contribuye a optimizar los tiempos de atención y mejorar la seguridad del procedimiento.
La incorporación de este tipo de tecnología refuerza la tendencia hacia una medicina diagnóstica más segura y preventiva, donde la innovación se convierte en un factor clave para mejorar la calidad de la atención y la confianza de los pacientes en los procedimientos médicos.