“Hacer cola” ha sido, por décadas, un trámite inevitable y frustrante para el peruano de a pie. Sin embargo, el panorama está cambiando radicalmente gracias a la integración de Inteligencia Artificial (IA) y ecosistemas de gestión inteligente. Estas soluciones están logrando lo que antes parecía imposible: devolverle al consumidor local el control sobre su tiempo.
De acuerdo con ZeroQ, en una observación al mercado local, se estima que en los tiempos de espera promedio reportados en sectores de alta fricción, un peruano podría perder hasta 72 horas al año parado en las filas físicas de instituciones de servicios públicos o privados. Este “tiempo perdido” no solo genera estrés; es un asesino silencioso de la fidelidad hacia marcas/instituciones. Según reportes globales, más de la mitad de los consumidores no dudaría en cambiar de marca tras enfrentar tiempos de espera excesivos o desordenados.
La propuesta de ZeroQ en Perú se centra en “humanizar” el servicio mediante el uso de filas virtuales y agentes de IA, dejando atrás los sistemas tradicionales de tickets de papel, con el fin de que el consumidor pueda obtener un turno desde su hogar o camino al local, monitoreando su avance en tiempo real desde el celular.
“La verdadera transformación digital no trata de reemplazar el contacto humano, sino eliminar las barreras que lo hacen estresante. Con nuestra tecnología, un trámite que antes se iniciaba con una hora de frustración en una fila física, hoy fluye de manera digital y presencial sin interrupciones”, comenta Xania Pantoja, cofundadora y gerente Comercial de ZeroQ.